Es una de las dudas más habituales entre padres y madres: ¿hay que llevar al niño al podólogo solo cuando algo duele, o conviene hacer una revisión aunque todo parezca normal? La respuesta tiene un poco de las dos cosas, y conviene conocer tanto lo que es normal en el desarrollo del pie infantil como las señales que sí merecen consulta.

Pies planos en niños: lo más habitual es que sea normal

La mayoría de los bebés y niños pequeños tienen los pies planos, sin apenas arco. Es normal: el arco del pie se va formando con el crecimiento, a medida que se desarrollan los músculos y ligamentos. En algunos niños el arco nunca llega a marcarse del todo, y eso tampoco tiene por qué ser un problema si el niño camina y corre sin molestias.

Lo que sí conviene vigilar es si el pie plano causa dolor en el pie, el tobillo o la rodilla, o si un niño que antes tenía arco empieza de repente a tener el pie plano: en esos dos casos, mejor consultar.

Señales de alerta para consultar antes de la revisión habitual

  • Dolor en el pie, el tobillo o la rodilla, sobre todo si aparece después de jugar o hacer deporte.
  • Una forma de caminar errática, tropiezos frecuentes o cambios recientes en cómo anda.
  • Pies hacia dentro o hacia fuera de forma marcada al caminar.
  • Un pie plano que aparece de golpe en un niño que antes tenía arco.
  • Uñas encarnadas que se repiten.

Ante cualquiera de estas señales, mejor no esperar a la revisión preventiva habitual: cuanto antes se valore, más fácil suele ser corregir el problema.

El dolor de talón en niños deportistas: la enfermedad de Sever

Si tu hijo o hija practica un deporte de carrera —fútbol, atletismo— y se queja de dolor en el talón, lo más probable es que se trate de la enfermedad de Sever (apofisitis del calcáneo), muy frecuente entre los 8 y los 13 años.

Ocurre porque, durante el estirón, los huesos crecen más rápido que los tendones: el tendón de Aquiles tira de una zona del talón que todavía está en crecimiento, y eso la inflama. El tratamiento habitual es sencillo: reposo relativo, estiramientos, taloneras blandas y un calzado adecuado — puedes leer más en nuestro artículo Cuidado de los pies para corredores. Es una lesión molesta pero benigna: no deja secuelas.

Cuándo hacer la primera revisión, aunque todo parezca normal

Aunque no haya ninguna señal de alerta, es recomendable una primera revisión preventiva entre los 4 y los 5 años; cada vez es más habitual adelantarla a los 2-3 años, para detectar cualquier cosa a tiempo y dar pautas prácticas a los padres.

En esa primera consulta valoramos cómo apoya el pie, cómo camina el niño y si hace falta algún seguimiento, sin más intervención de la necesaria.

¿Es grave la enfermedad de Sever?

No, es una lesión benigna que no deja secuelas. Se resuelve respetando los tiempos de descanso y con las pautas adecuadas.

¿A qué edad es la primera revisión preventiva?

Se recomienda entre los 4 y los 5 años si no hay señales de alerta, aunque cada vez es más habitual adelantarla a los 2-3 años.

¿Es normal que mi hijo tenga los pies planos?

Sí, en la mayoría de los niños pequeños es normal y el arco se desarrolla con el crecimiento. Solo preocupa si hay dolor o si aparece de repente.